En este espacio los invitamos a emprender un breve recorrido acerca de la idea analítico-existencial del hombre que está presente en la llamada Tercera Escuela Vienesa de Psicoterapia e implica detenernos en una concepción psicoterapéutica. Se trata pues de la idea de hombre que tienen Viktor Frankl y Alfried Längle.
Las Bases Antropológicas o Fundamentos Antropológicos y Filosóficos de esta corriente psicoterapéutica hace especial hincapié en las contribuciones al Análisis Existencial provenientes de
Toda ciencia o concepción científica tiene a la base una idea de hombre. Como se ha venido haciendo históricamente, podemos partir de una definición de hombre como “partes” de soma-psiquis-espíritu y social. Aunque con esa definición no vamos a ninguna parte, podríamos comenzar por definir cada parte. Sin embargo esta resulta una idea muy abstracta para un psicólogo. Cuando se trabaja en el campo no se ve el cuerpo, ni la psiquis, ni el espíritu.
Vamos a intentar otro método para estudiar al hombre a partir de la fenomenología. En primer lugar porque la fenomenología no parte de la idea que el hombre está compuesto de, sino que describe, narra, aquello que un hombre es.
Nosotros mismos somos los fenomenólogos. Cuando un paciente va la consulta sería una aberración decir que su problema está en el cuerpo o en la psiquis. Pero a esta altura ¿qué es la psiquis? ¿qué es el alma? ¿qué somos en concreto? Sabemos en la medida en que contamos, narramos (no por definición).
El paciente narra sin saber lo que le pasa, a diferencia de psicólogo que tiene que oír lo que el paciente le dice. Aunque sí vale el conocimiento por la experiencia que el paciente tiene de sí, que ha ido cambiando. Es muy difícil que el hombre tenga una idea de sí mismo. Pero el hombre tampoco es un misterio, sino que es un ser complejo y no una compuesto por psiquis, cuerpo, etc El hombre es el único animal que tiene conciencia. Para Pascal el hombre es frágil, como una caña, pero tiene algo que lo engrandece y es la conciencia.
Como ya dijimos, dos concepciones: la fenomenología y la filosofía de la existencia son muy importantes para entender la idea fenomenológico-existencial del hombre.
Por su parte, Frankl subraya que los seres humanos no están determinados por el entorno ni por condicionamientos internos, sino que son libres para elegir y decidir dedicarse a algo o alguien más que está allá de sí mismo, todo lo cual, conduce hacia la realización de la existencia. Sin embargo, idea frankleana de oposición psico-noética -antagonismo entre la dimensión noética, con las dimensiones somática y psíquica- y que para Frankl es el inicio de toda psicoterapia, podría dar lugar a una unilateralidad un tanto ambigua, incluso con consecuencias nocivas para persona consigo misma.
Alfried Längle con su aporte metodológico del AEP y su teoría de las 4 Motivaciones Fundamentales de
(ver Längle, A (2003) “The Method of ‘Personal Existential Analysis’ ” (in: European Psychotherapy, vol 4, nº 1, p. 59-75, München: CIP Medien).